En el corazón de Pantón, nuestro municipio, se encuentra la Iglesia de San Fiz de Cangas. Un templo que no solo reúne el encanto del románico gallego, sino también la huella de siglos de historia monástica, paisajes que esconden secretos y una naturaleza inimaginable.
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Como ya te hemos contado en otros artículos anteriores, la Ribeira Sacra cuenta con una de las mayores concentraciones de románico rural de Europa y, concretamente, Pantón es el municipio con mayor densidad de románico. La iglesia de la que te vamos a hablar en este artículo es una de sus joyas más ocultas.
Historia de la Iglesia de San Fiz de Cangas
La Iglesia de San Fiz de Cangas tiene su origen en un modesto monasterio de monjas benedictinas, aunque hay muy pocas referencias documentales sobre su creación. Se menciona por primera vez en el año 1108, cuando su abadesa, Visclavara, intervino como testigo en una donación a favor del monasterio de San Salvador de Ferreira. En el año 1199, doña Urraca Fernández, la hija del conde don Fernando Pérez de Traba, realizó una donación al monasterio.

Al igual que ocurre con otros monasterios de la Ribeira Sacra, la iglesia se construyó en el siglo XII como templo del convento. La vida monástica se mantuvo en San Fiz hasta la reforma de finales del siglo XV, cuando las religiosas de esta orden en Galicia se vieron obligadas a trasladarse al Monasterio de San Paio de Antealtares de Santiago.
La iglesia fue declarada Monumento Nacional en el año 1981.
El exterior de la Iglesia de San Fiz de Cangas
Al igual que ocurre con otros monasterios de la zona, hasta nuestros días solo ha llegado su iglesia, que actualmente funciona como iglesia parroquial.
El proyecto inicial para la construcción de la Iglesia de San Fiz de Cangas era más ambicioso, aunque finalmente se levantaron tres ábsides y una sola nave. El muro sur y la decoración exterior son de lo más interesantes.
Las portadas del templo
Su portada occidental es la más característica: bajo la espadaña original se ve una arquivolta dentada apoyada sobre jambas con figuras de leones. Fíjate en el tímpano, que tiene una decoración muy peculiar con motivos geométricos con cuadrados y círculos. Se cree que es posible que no se haya labrado directamente para la iglesia y que podría proceder de la estela de una tumba prerrománica. En la parte superior del tímpano verás una cruz griega, custodiada por el sol y la luna.

Como curiosidad, si sumas los cuatro lados de cada cuadrado, el número total que da es el 8, que es el número de la perfección y resurrección. El círculo simboliza la unidad absoluta, lo espiritual frente a lo material. Pero no es la única vez que aparece este número en la composición, hay un cuadrado con una estrella de ocho puntas y la arquivolta cuenta con ocho piedras, de las que cuelgan los triángulos decorativos y las ocho piedras que enmarcan el interior del tímpano. ¿Qué te parece?
La puerta norte es mucho más sencilla y estrecha. En ella puedes ver una cruz en un círculo y con decoración en sus laterales.
Los canecillos de San Fiz de Cangas
Una de las cosas más curiosas de las iglesias románicas de la Ribeira Sacra son sus canecillos. De hecho, seguro que te recuerdan a los de la Iglesia de San Miguel de Eiré.
Entre los personajes y motivos ornamentales que los decoran puedes ver un músico tocando un dolio, un instrumento musical medieval. Es una figura de la que, si nos sueles leer, recordarás que ya te hemos hablado de ella en alguna que otra ocasión.
El interior del templo
Si el exterior de la iglesia te ha sorprendido, el interior tampoco te va a dejar indiferente. Conserva dos retablos del siglo XVIII con imágenes de santos y santas relacionados con la orden benedictina y tres pilas bautismales.

Sus capiteles tienen una decoración zoomorfa de lo más interesante, con leones, gatos, simios… y también motivos vegetales.

Entre los elementos que llaman la atención en su interior se encuentran las pinturas murales. Se conservan menos que en otras iglesias de las que te hemos ido hablando en otros artículos, pero el lienzo que representa el Martirio de San Sebastián, es de lo más interesante.
La Capilla de los Torre Novaes
El ábside izquierdo se modificó en el siglo XVII y se convirtió en una capilla funeraria, la de los Señores de Torre Novaes, de la Casa de Espasantes. En su interior verás varias lápidas sepulcrales con escudos de armas.
También verás un mausoleo que acoge el sepulcro del caballero don Rodrigo López de Quiroga, que fue caballero de Santiago y comendador de Anguera.

Eso sí, ten en cuenta que si quieres acceder al interior de la Iglesia de San Fiz de Cangas, solo puedes hacerlo con una visita guiada. Puedes reservarla con empresas como Máis que Románico.
Y es que, a San Fiz de Cangas solo vienen aquellos viajeros que están buscando este lugar. Es una de las iglesias románicas más curiosas que puedes visitar en la Ribeira Sacra. Si quieres ver otros templos de la zona, echa un ojo a este otro artículo del blog en el que te hemos hecho una pequeña guía del románico del Pantón.
¿Dónde dormir cerca de la Iglesia de San Fiz de Cangas?
Si buscas un alojamiento con encanto cerca de la Iglesia de San Fiz de Cangas y que te permita disfrutar de otros de los templos románicos de la zona, la Casa do José es una opción ideal.



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